lunes, 2 de febrero de 2015

Los católicos ante el Aborto

¿Qué entiende la Iglesia por aborto?

La Iglesia Católica entiende por aborto la muerte provocada del feto, realizada por cualquier método y en cualquier momento del embarazo desde el instante mismo de la concepción. Así ha sido declarado el 23 de mayo de 1 988 por la Comisión para la Interpretación Auténtica del Código de Derecho Canónico.

La cuestión del aborto provocado, ¿es sólo un problema científico, político o social?

Ciertamente, no. Esta cuestión es, desde luego, un problema científico, político y social grave. Pero también es, y en gran medida, un serio problema moral para cualquiera, sea o no creyente.

¿Tenemos los católicos obligaciones adicionales acerca de la cuestión del aborto, respecto de los no católicos o no creyentes?

Todo hombre y toda mujer, si no quieren negar la realidad de las cosas y defienden la vida y la dignidad humanas, han de procurar por todos los medios lícitos a su alcance que las leyes no permitan la muerte violenta de seres inocentes e indefensos. Pero los cristianos, entre los que nos contamos los católicos, sabemos que la dignidad de la persona humana tiene su más profundo fundamento en el hecho de ser hijos de Dios y hermanos de Jesucristo, que quiso ser hombre por amor a todos y cada uno de nosotros.

Por eso los católicos, si vivimos nuestra fe, valoramos en toda su dimensión el drama terrible del aborto como un atentado contra esta dignidad sagrada. Más que de obligaciones adicionales, pues, habría que hablar de una más profunda y plena comprensión del valor de la persona humana, gracias a nuestra fe, como fundamento para nuestra actitud en favor de la vida, ya que sabemos que el olvido de Dios lleva con más facilidad al olvido de la dignidad humana.

Como católica, ¿en qué incurre una persona que realiza o consiente que le realicen un aborto?

Quien consiente y deliberadamente practica un aborto, acepta que se lo practiquen o presta una colaboración indispensable a su realización, incurre en una culpa moral y en una pena canónica, es decir, comete un pecado y un delito.
¿En qué consiste la culpa moral?

La culpa moral es un pecado grave contra el valor sagrado de la vida humana. El quinto Mandamiento ordena no matar. Es un pecado excepcionalmente grave, porque la víctima es inocente e indefensa y su muerte es causada precisamente por quienes tienen una especial obligación de velar por su vida.

Además, hay que tener en cuenta que al niño abortado se le priva del Sacramento del Bautismo.

¿Qué es una pena canónica?

La pena canónica es una sanción que la Iglesia impone a algunas conductas particularmente relevantes, y que está establecida en el Código de Derecho Canónico, vigente para todos los católicos.

¿En qué pena canónica incurre quien procura un aborto?

El que procura un aborto, si sabe que la Iglesia lo castiga de este modo riguroso, queda excomulgado. El Canon 1398 dice: "Quien procura un aborto, si éste se produce, incurre en excomunión Latae sententiae"

Por otra parte, el Canon 1041 establece que el que procura un aborto, si éste se consuma, así como los que hayan cooperado positivamente, incurre en irregularidad, que es el impedimento perpetuo para recibir órdenes sagradas.

¿Qué quiere decir incurrir en excomunión?

Significa que un católico queda privado de recibir los Sacramentos mientras no le sea levantada la pena: no se puede confesar válidamente, no puede acercarse a comulgar, no se puede casar por la Iglesia, etc. El excomulgado queda también privado de desempeñar cargos en la organización de la Iglesia.

¿Qué quiere decir que una excomunión es Latae sententiae?

Con esta expresión se quiere decir que el que incurre en ella queda excomulgado automáticamente, sin necesidad de que ninguna autoridad de la Iglesia lo declare para su caso concreto de manera expresa.

¿Significa algo especial la frase "si éste -el aborto- se produce"?

Sí. Quiere decir que, para que se produzca la pena de excomunión, el aborto debe consumarse, es decir, el hijo ha de morir como consecuencia del aborto. Si, por cualquier circunstancia, el aborto no llega a consumarse, no se producirá la excomunión, aunque se dará el pecado.

En el caso del aborto, ¿quiénes incurren en la pena de excomunión?

Si se dan las condiciones que configuran la pena de excomunión, en este caso quedan excomulgados, además de la mujer que aborta voluntariamente, todos los que han prestado colaboración indispensable a que se cometa el aborto: quienes lo practican, quienes los ayudan de modo que sin esa ayuda no se hubiera producido el aborto, etc.

¿Qué razón de ser tiene que el aborto está condenado por una pena canónica tan grave como es la excomunión?

La razón de ser de esta norma es proteger -también de esta manera, no sólo con la catequesis y la recta formación de la conciencia- la vida del hijo desde el instante mismo de la concepción, porque la Iglesia se da cuenta de que la frágil vida de los hijos en el seno materno depende decisivamente de la actitud de los más cercanos, que son, además, quienes tienen más directa y especial obligación de protegerla: padres, médico, etc. Luego, cuando el niño nazca, estará ya además protegido de alguna manera por la sociedad misma.

La Iglesia ha entendido siempre que el aborto provocado es uno de los peores crímenes desde el punto de vista moral. El Concilio Vaticano II dice a este respecto: "Dios, Señor de la vida, ha confiado a los hombres la insigne misión de proteger la vida, que se ha de llevar a cabo de un modo digno del hombre. Por ello, la vida ya concebida ha de ser salvaguardada con extremados cuidados; el aborto y el infanticidio son crímenes abominables" (Const. "Gaudium et Spes").

Pero ya que en los últimos años cada vez hay más Estados que permiten el aborto, ¿no habría sido un gesto de benevolencia de la Iglesia el haber mitigado las penas para los católicos que aborten?

La Iglesia pudo haber cambiado, en la última y profunda revisión del Código de Derecho Canónico culminada en 1983, la pena de excomunión que pesa sobre los que procuran conscientemente un aborto, pero no lo hizo así precisamente porque en las últimas décadas se ha producido en todo el mundo una acusada relajación de la sensibilidad de las gentes (y también de muchos creyentes) hacia este crimen. Y si bien esta mayor laxitud social, que ejerce una presión cierta sobre las conciencias, puede disminuir la gravedad del delito en algunos casos, una atenuación de la pena habría suscitado, inevitablemente, la errónea idea de que la Iglesia considera hoy el aborto provocado como menos grave que antes, cuando, evidentemente, no es así.

La Iglesia es Madre y Maestra; como Madre, es lenta para la ira y fácil para el perdón, pero como Maestra no puede desvirtuar el depósito de la doctrina legado por Dios, y no puede decir que está bien lo que está mal, ni puede dar pie a que nadie suponga que actúa de esta manera.

¿Puede suceder que alguna persona consienta o colabore en un aborto y no incurra en excomunión?

Sí. Dado que en Derecho Canónico no existe delito si no hay pecado grave, hay circunstancias en las que no se incurre en esta pena, que requiere plena imputabilidad. Por ejemplo, no quedan excomulgados los que procuran un aborto si ignoran que se castiga con la excomunión; los que no tengan conciencia de que abortar voluntariamente es pecado mortal; los que han intervenido en un aborto forzados con violencia irresistible contra su voluntad o por miedo grave; los menores de edad...; en general, los que han obrado sin plena advertencia y pleno consentimiento.

En el caso de que un médico (o un anestesista o una enfermera), por no estar dispuesto a realizar este tipo de intervenciones, fuese despedido y padecieran necesidad él y su familia, ¿podría colaborar?

Nunca se puede colaborar de modo positivo en la comisión de un acto que va contra la ley de Dios, que hay que obedecer antes que a la ley de los hombres. El católico que se halla en esta situación tiene la obligación grave de ampararse en el derecho a la objeción de conciencia, aunque esta actitud pueda acarrearle represalias.

El profesional sanitario cristiano ha de tener presente, además, que si es conocida su condición de creyente puede provocar un grave escándalo si colabora a la práctica de abortos.

Si los familiares de ese profesional son también cristianos, tienen la responsabilidad humana y moral de ayudarle a sobrellevar las dificultades, apoyarle en sus decisiones y hacer causa común con él en esos momentos de tribulación. Y esta responsabilidad alcanza también a sus amigos y colegas, si son cristianos y quieren vivir auténticamente su fe, así como a los miembros de la comunidad católica en que el profesional sanitario se desenvuelva.

¿Y qué ha de hacer el resto de las personas que trabajan en un hospital donde se practican habitualmente abortos?

Esas personas han de poner todos los medios lícitos a su alcance para que se dejen de practicar abortos. En cualquier caso, han de negar su colaboración directa a esas acciones.

¿No es la doctrina católica sobre el aborto una dura doctrina, que muy pocos podrán seguir?

Casi con estas mismas palabras replicaron los contemporáneos de Jesús cuando oyeren su predicación. Y el mismo Jesús nos dijo que hay que seguir el sendero estrecho para llegar al Reino de los Cielos. Seguir a Cristo en Su Iglesia no es fácil, pero con la Gracia de Dios se allana el camino y se superan las dificultades, por grandes que parezcan. También nos dijo Jesús que fuéramos a Él con confianza, y Él nos aliviaría de nuestras angustias.

La doctrina católica sobre el aborto no proviene de la voluntad de la autoridad eclesiástica, sino que está fundamentada en lo más profundo de la naturaleza de las cosas queridas por Dios, que se expresa en la Ley que Él nos ha dado a conocer, y que la Iglesia tiene la misión de transmitir. Pero la Iglesia cumple también con su deber siendo el ámbito en que los cristianos pueden fortalecer mejor su fe y ser ayudados y estimulados a vivir más intensamente su vida cristiana.

¿Cómo puede levantarse una excomunión, tras haber colaborado en un aborto consumado?

Si un católico se encuentra en esta situación, debe acudir al obispo o al sacerdote en quien éste delegue. En la práctica, puede dirigirse a cualquier sacerdote, que le indicará lo que debe hacer.

¿Tienen los católicos, además de la obligación grave de no colaborar en ningún aborto provocado, otras obligaciones en esta materia?

Todos los católicos estamos llamados a una vida plena, es decir, a la santidad, y a contribuir activamente a la extensión del Reino de Dios en la tierra llevando el Evangelio hasta el último rincón del mundo. Si todo miembro responsable de una sociedad que se proclama civilizada tiene el deber de defender la vida y la dignidad humanas, por muchas más razones los católicos hemos de asumir esta tarea.

¿Cómo se puede hacer esto, en el caso del aborto?

El lograr que en una sociedad se respete el derecho a la vida es responsabilidad de todos en su actividad cotidiana, pues todos, con el ejemplo de su conducta, sus palabras, sus escritos, sus opiniones, su voto, la educación de sus hijos, etc., influyen en lo que se piensa, en cómo se vive Y en lo que se legisla.

Ciertamente, un papel importante corresponde a políticos, educadores y responsables de medios de Comunicación social, por la repercusión que sus palabras o sus acciones tienen en la colectividad; pero ellos, al tiempo que influyen sobre la sociedad, son influidos a su vez también por ella.

¿Qué puede hacer para influir en esta materia un cristiano corriente, un ciudadano normal que ni sale en la televisión, ni habla desde una cátedra o una tribuna pública?

Lo primero que cada uno puede y debe hacer para afirmar la vida es vivir con la conciencia de su dignidad. Sólo afirmaremos la vida de otros si nosotros percibimos la nuestra en toda su grandeza y si nuestra conducta es coherente con nuestra convicción. El ejemplo de Jesús, tomando en serio a cada una de las personas que se encontraba, debe servirnos para que todos los que se crucen en nuestra vida se sientan valorados y tenidos en cuenta como seres únicos. Una afirmación así de la vida personal en nuestras experiencias cotidianas hará posible que surja, naturalmente, la estima por todos y cada uno de los seres humanos, también los concebidos y no nacidos. Pero junto a esta actitud general, caben muchas maneras concretas de trabajar específicamente en favor de la vida:
  • Rogando al Señor por los legisladores y los dirigentes sociales en general, para que sepan comprender que los hijos concebidos y no nacidos son los más inocentes y los más indefensos miembros de, nuestra sociedad, y que, como ha dicho repetidamente el Papa Juan Pablo li, nunca se puede legitimar la muerte de un inocente.
  • No despreciando el valor moral del dolor y del sacrificio, cuyo rechazo lleva a justificar cualquier intento de acabar con lo que se cree que son sus causas, incluidos los ancianos o enfermos inútiles, los deficientes que son una carga o los nuevos hijos que pueden complicar la vida o disminuir el bienestar de la familia.
  • Acogiendo y ayudando, también económicamente, a quienes, por razón de su maternidad, se encuentran en situaciones difíciles.
  • Recibiendo con alegría, por duro que pueda ser, al nuevo hijo enfermo o deficiente que llegue a la familia, como una bendición de Dios. Es ejemplar el testimonio de numerosísimos padres cristianos en este sentido.
  • Reaccionando positivamente ante escritos públicos o programas audiovisuales que defiendan la vida humana, y críticamente ante los que la ataquen.
  • Orientando el voto hacia las alternativas que merezcan más confianza por sus actitudes ante la vida en general, y ante la cuestión del aborto provocado en particular.
  • Informando a quienes nos rodean, con caridad, pero con firmeza y claridad, de la realidad del hijo no nacido y de la importancia de defender su derecho a vivir.
  • Los médicos, en especial los ginecólogos, y otros profesionales sanitarios, empleando los medios técnicos que permiten que una madre vea en una ecografía, con sus propios ojos, al hijo en sus entrañas, moviéndose, nadando, chupándose el dedo. Se ha dicho que si el vientre de las madres fuera transparente, muchos verían la cuestión del aborto provocado de otra manera.
Son sólo algunos ejemplos que puedan dar idea del enorme campo que un cristiano tiene ante sí en relación con este gravísimo problema.

¿Es razonable pensar que un día la vida y la dignidad humanas se respetarán desde la concepción hasta la muerte?

No es posible contestar rotundamente a esta cuestión, pero hacia este objetivo deben encaminarse los esfuerzos de todos los que aspiran a un mundo justo. Las agresiones a la vida humana, especialmente de los inocentes, han tenido siempre en la historia consecuencias dramáticas. Los cristianos sabemos que cuando las personas y las colectividades han reconocido a Jesucristo, este reconocimiento ha supuesto una afirmación de la vida sin parangón con cualquier otra cultura. Por eso debemos empeñarnos en la extensión de la presencia de Cristo en la sociedad, porque de este modo los hombres reconocerán su propia grandeza y podrán vivir con una nueva conciencia propia dignidad. Con el auxilio de Jesús y de su madre, que lo concibió en su seno, y con el ejemplo nuestra propia vida, será posible trabajar mejor en defensa de este ideal.

Fuente: "EL ABORTO" 
100 CUESTIONES Y RESPUESTAS SOBRE LA DEFENSA DE LA VIDA HUMANA 
Y LA ACTITUD DE LOS CATÓLICOS
Conferencia Episcopal Española
Comité para la Defensa de la Vida
Madrid, 25 de marzo de 1991

domingo, 1 de febrero de 2015

Presentación de Jesús

Evangelio según san Lucas (2,22-40), del lunes, 2 de febrero de 2015
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Lectura del santo evangelio según san Lucas (2,22-40):

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo primogénito varón será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones.» Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. 
Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.»
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. 
Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: «Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma.»
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba. 

Palabra del Señor
Señor, que como Simeón y Ana, sepamos ver en el rostro de los demás el rostro del mismo Cristo, que sepamos tener la esperanza de encontrarnos con el Mesías que nos salva y sepamos hablarles a todos de la dulzura de un Dios hecho niño.

viernes, 30 de enero de 2015

Lecturas de hoy Viernes de la 3ª semana del Tiempo Ordinario

Lectura del santo evangelio según san Marcos (4,26-34):

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega.»
Dijo también: «¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas.»
Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.


Palabra del Señor

Señor, te pido que mi familia sea como un campo de trigo que Tú siembras, que seamos capaces de nacer y brotar en la fe y demos la cosecha para que Tú la recojas.

 

jueves, 29 de enero de 2015

Lecturas de hoy Jueves de la 3ª semana del Tiempo Ordinario

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (4,21-25):

En aquel tiempo, dijo Jesús a la muchedumbre: «¿Se trae el candil para meterlo debajo del celemín o debajo de la cama, o para ponerlo en el candelero? Si se esconde algo, es para que se descubra; si algo se hace a ocultas, es para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga.» 
Les dijo también: «Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene.»

Palabra del Señor

Señor, te pido que mi familia brille con tu luz e ilumine le que Tú quieras que se de a conocer. Que seamos capaces de tomar la invitación que el Papa Francisco nos hace para "salir" y estar con los que te necesitan. 

Películas pro-vida

Desde la Delegación de Familia y Vida de Jaén, hemos visto que hay distintas películas que pueden servirnos para realizar reuniones, cine forums, o simplemente pasar una buena tarde con pelis y palomitas en compañía de la familia. Os proponemos unos títulos que hemos visto por la web, concretamente los títulos que hoy sugerimos son de Aciprensa.

  • BELLA.
    • Director: Alejandro Gómez Monteverde.
    • Año: 2006.
    • Sinópsis: José es una estrella del fútbol internacional que está a punto de firmar un contrato multimillonario cuando una serie de acontecimientos llevan su carrera a un trágico final. Una hermosa camarera lucha por hacerse un hueco en la ciudad de Nueva York cuando descubre algo de sí misma para lo que no está preparada. Ambos se encuentran en un momento en que sus vidas han tocado fondo... hasta que un simple gesto de amabilidad les une y convierte lo que podría ser un día cualquiera en una experiencia inolvidable.
  • PUNTO Y APARTE.
    • Director: Francisco del Toro.
    • Año: 2002.
    • Dos parejas. Aline con Valentin. Miroslava con Sergio. Dos mundos diferentes, un mismo destino. Reflejada, la una en la otra, sus vidas se entrelazan en una historia de todos los días. Una historia llena de conflictos y pasión, de triunfos y fracasos, así sus vidas se encadenan en principios y finales. Para ellos hay mucho que elegir... Mucho que empezar y terminar, así Aline y Miroslava marcan su vida con un punto y aparte.
Ambas películas, si os meteis en foros de cine, son muy criticadas, pero este es nuestro mundo, las dos hablan del aborto y sus consecuencias.

Este finde, a ver cine, que va a hacer mal tiempo.

    miércoles, 28 de enero de 2015

    Lecturas de hoy Miércoles de la 3ª semana del Tiempo Ordinario

    Lectura del santo evangelio según san Marcos (4,1-20):

    En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al lago. Acudió un gentío tan enorme que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y el gentío se quedó en la orilla. Les enseñó mucho rato con parábolas, como él solía enseñar: «Escuchad: Salió el sembrador a sembrar; al sembrar, algo cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra; como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y, por falta de raíz, se secó. Otro poco cayó entre zarzas; las zarzas crecieron, lo ahogaron, y no dio grano. El resto cayó en tierra buena: nació, creció y dio grano; y la cosecha fue del treinta o del sesenta o del ciento por uno.»
    Y añadió: «El que tenga oídos para oír, que oiga.»
    Cuando se quedó solo, los que estaban alrededor y los Doce le preguntaban el sentido de las parábolas.
    Él les dijo: «A vosotros se os han comunicado los secretos del reino de Dios; en cambio, a los de fuera todo se les presenta en parábolas, para que por más que miren, no vean, por más que oigan, no entiendan, no sea que se conviertan y los perdonen.»
    Y añadió: «¿No entendéis esta parábola? ¿Pues, cómo vais a entender las demás? El sembrador siembra la palabra. Hay unos que están al borde del camino donde se siembra la palabra; pero, en cuanto la escuchan, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos. Hay otros que reciben la simiente como terreno pedregoso; al escucharla, la acogen con alegría, pero no tienen raíces, son inconstantes y, cuando viene una dificultad o persecución por la palabra, en seguida sucumben. Hay otros que reciben la simiente entre zarzas; éstos son los que escuchan la palabra, pero los afanes de la vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás los invaden, ahogan la palabra, y se queda estéril. Los otros son los que reciben la simiente en tierra buena; escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha del treinta o del sesenta o del ciento por uno.»



    Palabra del Señor

    Señor, te pido hoy que mi familia acoja tu palabra en tierra buena y seamos testimonio del evangelio de la familia.

    lunes, 12 de enero de 2015

    Encuentro Diocesano Movimientos Familiares y Agentes de Pastoral Familiar. Tema : Cursos Prematrimoniales.

     
    Un año más, como viene siendo habitual y con vistas a fomentar y mantener la comunión entre los distintos grupos y movimientos familiares de la Diócesis, la Delegación de Familia y Vida os convoca al encuentro que tendrá lugar el próximo día 17 de enero a las 10,30 horas en el Seminario.
    En esta ocasión hemos pensado en abordar el Tema de los Cursos
    Prematrimoniales, aunque no perdemos de vista el próximo Sínodo de la Familia en el que nos debemos implicar, tanto si pertenecemos a un Movimiento, como si formamos parte de la Pastoral Familiar de la Parroquia.
    El encuentro empezará con la breve presentación del tema por parte de la Delegación y a continuación intervendrán las personas que hemos invitado.
    Del mismo modo, como venimos haciendo en otras ocasiones, al finalizar la Mesa redonda y diálogo, tendremos un breve encuentro los responsables de los movimientos con los miembros de la Delegación. 
    Recibid un fraternal abrazo en el Señor.
    Francisco de la Torre Tirado
    Delegado Episcopal de Familia y Vida
     
     
     
    PROGRAMACIÓN:
    10:30 ACOGIDA

    10:45 ORACIÓN

    11:00 MESA REDONDA

    12:00 COLOQUIO

    12:30 REUNIÓN POR GRUPOS

    Seminario Diocesano de Jaén

    viernes, 9 de enero de 2015

    QUERIDAS MAMÁS, ¡GRACIAS!


    Catequesis del Papa en la audiencia del miércoles 7-enero-2015


     

    QUERIDAS MAMÁS, ¡GRACIAS!

     


    Prosiguió con el tema de la familia y profundizó el rol de las madres, cuyo testimonio es poco considerado.


    La elección de vida de una madre es dar la vida


    «Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

    En estos días la liturgia de la Iglesia ha puesto delante de nuestros ojos la imagen de la Virgen María Madre de Dios. El primer día del año es la fiesta de la Madre de Dios, a la cual sigue la de la Epifanía, con el recuerdo de la visita de los Reyes Magos. Escribe el evangelista Mateo: “Cuando entraron en la casa vieron el niño con María su madre, se postraron y lo adoraron”. Es la Madre que después de haberlo generado, presenta el Hijo al mundo. Ella nos da a Jesús, ella nos muestra a Jesús, ella nos hace ver a Jesús.

    Continuamos con las catequesis sobre la familia. En la familia está la madre. Cada persona humana debe su vida a una madre, y casi siempre le debe mucho de su existencia sucesiva, de su formación humana y espiritual. La madre entretanto, si bien es muy alabada desde el punto de vista simbólico, tantas poesías, tantas cosas bellas que se dicen de la madre..., es poco ayudada en la vida cotidiana, poco considerada en su rol central en la sociedad. Más aún, muchas veces se aprovecha de la disponibilidad que tienen las madres de sacrificarse por los hijos, para 'ahorrar' en el gasto social.

    Sucede también en la comunidad cristiana que la madre no siempre sea tenida en la debida consideración, que sea poco escuchada. Si bien en el centro de la vida de la Iglesia está la madre de Jesús. Quizás las madres, prontas a tantos sacrificios por los propios hijos, y no raramente también por los de otros, deberían ser más escuchadas.

    Sería necesario entender más su lucha cotidiana para ser eficientes en el trabajo, y atentas y cariñosas en la familia; habría que entender mejor a qué aspiran para expresar los frutos mejores y auténticos de su emancipación. Una madre con los hijos tiene siempre trabajo, problemas. Me acuerdo en mi casa que éramos cinco, y mientras uno combinaba una, el otro preparaba otra, y la pobre mamá iba de un lado al otro, pero era feliz. Dio tanto.

    Las madres son el antídoto más fuerte a la expansión del individualismo egoísta. 'Individuo', quiere decir que no se puede dividir. Las madres en cambio se dividen desde el momento en el que aceptan un hijo para darlo al mundo y hacerlo crecer. Son ellas, las madres, quienes más odian las guerras que asesinan a sus hijos. Tantas veces he pensado en aquellas mamás cuando recibieron la carta que dice que su hijo cayó en defensa de la patria. ¡Pobres mujeres, cómo sufre una madre!

    Son ellas quienes dan testimonio de la belleza de la vida. El arzobispo Oscar Arnulfo Romero, decía que las mamás viven un 'martirio materno'. En una homilía cuando un sacerdote fue asesinado por los escuadrones de la muerte, él dijo, haciendo eco al Concilio Vaticano II:

    “Todos debemos estar dispuestos a morir por nuestra fe, incluso si el Señor no nos concede este honor... Dar la vida no significa solamente ser asesinados; dar la vida, tener espíritu de martirio es darse en el propio deber, en el silencio, en la oración, en el cumplimiento honesto del deber; en aquel silencio de la vida cotidiana; dar la vida poco a poco. Sí, como la da una madre que sin temor y con la simplicidad del martirio materno, concibe en su vientre a un hijo, lo da a la luz, lo amamanta, lo hace crecer y lo atiende con afecto. Es dar la vida. Y estas son las madres. Es martirio”.

    Sí, ser madre no significa solamente traer un hijo al mundo, sino que es también tomar una decisión de vida, la decisión de dar la vida. ¿Qué elige una madre, cuál es la elección de vida de una madre?, la elección de vida de una madre es dar la vida, y esto es grande, es bello.

    Una sociedad sin madres sería una sociedad inhumana, porque las madres saben siempre dar testimonio, incluso en los peores momentos, con ternura, dedicación y fuerza moral.

    Las madres transmiten muchas veces también el sentido más profundo de la práctica religiosa: en las primeras oraciones, en los primeros gestos de devoción que un niño aprende, está escrito el valor de la fe en la vida de un ser humano. Es un mensaje que las madres creyentes saben transmitir sin tantas explicaciones: estas llegarán después, pero la semilla de la fe está en aquellos primeros y preciosísimos instantes.

    Sin las madres, no solamente no habría nuevos fieles, sino que la fe perdería buena parte de su calor simple y profundo. Y la Iglesia es madre, con todo esto, es nuestra madre. Nosotros no somos huérfanos, tenemos madre: la Virgen, la Iglesia y nuestra madre. Somos hijos de la Iglesia, somos hijo de la Virgen y somos hijos de nuestras madres.

    Queridas mamás, gracias, gracias por lo que son en las familias y por lo que dan a la Iglesia y al mundo. Y a ti, amada Iglesia, gracias, gracias por ser madre; y a ti María madre de Dios, gracias por hacernos ver a Jesús.

    Y a todas las mamás aquí presentes les saludamos con un aplauso».

     

    martes, 23 de diciembre de 2014

    Mensaje de los Obispos con motivo de la Jornada de la Sagrada Familia 2014


    La alegría del evangelio de la familia
    Nota de los Obispos de la Subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida con motivo de la Jornada de la Sagrada Familia



    El papa Francisco ha regalado a la Iglesia la exhortación apostólica Evangelii gaudium, donde nos ofrece preciosas indicaciones para la tarea pastoral de la Iglesia en los años venideros. En ella nos recuerda que «la familia atraviesa una crisis cultural profunda, como todas las comunidades y vínculos sociales. En el caso de la familia, la fragilidad de los vínculos se vuelve especialmente grave porque se trata de la célula básica de la sociedad, el lugar donde se aprende a convivir en la diferencia y a pertenecer a otros, y donde los padres transmiten la fe a sus hijos»1.

    A partir de esta afirmación del papa surge una pregunta fundamental: siendo esto así, ¿cómo evangelizar y cómo anunciar el evangelio de la familia donde reina una concepción antropológica que conforma la cultura dominante y que transforman la concepción y el sentido del amor, de la sexualidad y de la corporeidad?

    Frente a esta concepción, el Evangelio anuncia la buena noticia de que es posible conocer el amor verdadero, un amor que se muestra como vocación, como camino hacia una plenitud, que colma el corazón humano y lo hace libre y feliz.

    1. VOCACIÓN AL AMOR, CENTRO DEL EVANGELIO DE LA FAMILIA2

    Para vivir el amor verdadero debemos preguntarnos acerca del origen de este amor. De esta cuestión se desprenden otras como dónde descubrir la verdad del amor o de qué amor se ha servido Dios para mostrar su amor y quién es el origen del amor y de la vocación al amor de todo hombre. La respuesta solo la podemos encontrar en el misterio de Dios. Descubrir un amor que nos precede, un amor que es más grande que nuestros deseos, un amor mayor que nosotros mismos, lleva a comprender que necesitamos aprender a amar. Este aprender a amar consiste, en primer lugar, en recibir el amor, en acogerlo, en experimentarlo y hacerlo propio. Esto permite eliminar toda concepción emotivista o voluntarista del amor: «Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él» (Jn 4, 16).

    La verdad del amor se descubre en la unión del hombre y la mujer. Con la creación del ser humano se descubre cómo el amor de Dios se hace realidad en la vida humana, y cómo la diferencia sexual es una realidad originaria que nos muestra la dimensión comunional del amor.

    Esta unidad dual es fecunda en la unidad de los cónyuges y en la generación de los hijos.

    Dios se ha servido del amor esponsal para revelar su amor. La transformación del amor humano en el amor de Dios no es algo circunstancial. Es tan permanente y exclusivo como la unión de Cristo con la Iglesia. Cristo, «por medio del sacramento del matrimonio (…) permanece con ellos (los esposos), para que (…), con su mutua entrega, se amen con perpetua fidelidad, como Él mismo ha amado a su Iglesia y se entregó por ella»3.

    Por tanto, «la vocación al amor es la que nos ha señalado el camino por el que Dios revela al hombre su plan de salvación. Es en la conjunción original de los distintos amores en la familia —amor conyugal, paterno filial, fraternal, de abuelos y nietos, etc.— como la vocación al amor encuentra el cauce humano de manifestarse y desarrollarse conformando la auténtica identidad del hombre, hijo o hija, esposo o esposa, padre o madre, hermano o hermana»4.

    2. LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO DE LA FAMILIA

    La verdad del Evangelio sobre el amor humano y la bondad y belleza de toda vida humana se convierte, de este modo, en fuente de alegría permanente. El mismo «Cristo necesita familias para recordar al mundo la dignidad del amor humano y la belleza de la vida familiar» 5.

    Así, la misión de los padres es insustituible y, como no cabe opción a delegar la transmisión de la vida ni de la fe, tampoco cabe la posibilidad de que la verdad del bien que es la familia para un hijo se les pueda comunicar de otra forma que no sea viviendo en un hogar como comunión de amor; de ahí la enorme responsabilidad de los padres, en primer lugar, de procurar que eso sea así y, en segundo lugar, de las instituciones públicas de favorecer las condiciones mínimas para poder llevar a cabo esa tarea dotando de la tutela, ayuda y protección necesarias para la estabilidad y seguridad de las familias. Esa alegría de la vida en familia forma parte de la naturaleza misma del ser humano, debido a su inherente vocación al amor y a la felicidad.

    Con respecto a la transmisión de la fe es esencial que esta sea una fe viva, testimonial y alegre, traspasada por la esperanza y la caridad. Sin esos elementos, la persona en general, y el niño en particular, difícilmente podrá experimentar y hacer suyo que el mensaje que le comunican en su hogar y en la vivencia de la parroquia encierra una verdad auténtica; a lo sumo podrá llevarle a repetir frases vacías, comportamientos miméticos que acepta sin comprender y sin hacerlos vida; no le llevará a vivir con alegría, sobre todo cuando otros mensajes, en distinto sentido, lleguen a sus oídos, a sus corazones, que terminarán por anular la experiencia de la causa profunda y vital de dicha alegría.

    Nadie en la comunidad eclesial puede desentenderse de esta misión. Todos hemos recibido una vocación al amor. Todos estamos llamados a ser testigos de un amor nuevo, de una gran alegría, que será el fermento de una cultura renovada, que pasa por la defensa del amor y de la vida como bienes básicos y comunes a la humanidad.

    En esta fiesta de la Sagrada Familia pidamos la gracia de experimentar la alegría del evangelio de la familia y ser testigos de esta alegría en los hogares, en la Iglesia y en el conjunto de la sociedad, de modo particular allí donde las diversas pobrezas materiales, sociales o espirituales precisan de un anuncio convincente de esperanza y salvación.

    ✠ Mario Iceta Gavicagogeascoa. Obispo de Bilbao. Presidente de la Subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida. ✠ Francisco Gil Hellín. Arzobispo de Burgos. ✠ Juan Antonio Reig Plà. Obispo de Alcalá de Henares. ✠ Gerardo Melgar Viciosa. Obispo de Osma-Soria. ✠ José Mazuelos Pérez. Obispo de Jerez de la Frontera. ✠ Carlos Manuel Escribano Subías. Obispo de Teruel y Albarracín .✠ Juan Antonio Aznárez Cobo. Obispo Auxiliar de Pamplona y Tudela.

     
    1 Francisco, Evangelii gaudium, n. 66.

    2 Cf. Conferencia Episcopal Española, La verdad del amor humano, orientaciones sobre el amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar. Concilio Vaticano II, Gaudium et spes, n. 48.

    3 Concilio Vaticano II, Gaudium et spes, n. 48.

    4 Conferencia Episcopal Española, Directorio de la Pastoral Familiar de la Iglesia en España, n. 69.

    5 Benedicto XVI, Discurso en la vigilia de Hyde Park (18.IX.2010).

    viernes, 19 de diciembre de 2014

    Marcha Solidaria en Úbeda.


    Marcha Solidaria en Úbeda.

    El pasado sábado 13 de diciembre se celebró en Jaén, la Marcha Solidaria convocada por el Movimiento Cultural Cristiano. Un año más y partiendo de la plaza de la Constitución la Marcha silenciosa “Contra las causas del Hambre, el Paro y la Esclavitud Infantil”, recorrió algunas de las principales calles del centro de la ciudad para concluir en una Concentración final en la Plaza Dean Mazas. El Movimiento Cultural Cristiano (MCC) quiere agradecer la presencia y colaboración de todas las personas de buena voluntad que asistieron a esta Marcha Solidaria.

    Durante la concentración final se dio lectura al Comunicado del Movimiento Cultural Cristiano: “Hambre, primer problema político de la Humanidad”, guardando un minuto de silencio en solidaridad con los empobrecidos y rezando un responso por todas las víctimas de las injusticias y en especial por todas esas personas que han dejado su vida en busca de una vida mejor, haciéndonos eco de las palabras que Papa Francisco pronunció en breves fechas ante  el Parlamento Europeo dónde ha defendido la dignidad del ser humano y ha alertado sobre la "soledad" agudizada por la crisis económica, al tiempo que ha advertido de que no se puede tolerar que el Mediterráneo se convierta en un "gran cementerio. Para finalizar el acto se entonó  el canto “Canción de la Esperanza Unida”

     
    Unidos a más de treinta Marchas que en estos días se están realizando en España, queremos seguir denunciando que el hambre no es un problema de superpoblación o de catástrofes naturales, sino fruto de un sistema injusto que provoca el empobrecimiento de los pueblos de la tierra. El Movimiento Cultural Cristiano está luchando contra las causas del Hambre, del Paro y de la Esclavitud Infantil, desde hace más de 25 años, desde la Campaña “Por la Justicia Norte-Sur. No Matarás”.
     

     
    El próximo viernes 19 se realizará la Marcha de Úbeda.  Saldrá de la Plaza de Andalucía a las 19 horas y acaba allí mismo con una concentración.

    jueves, 11 de diciembre de 2014

    XXXIII JORNADAS NACIONALES DE DELEGADOS DE PASTORAL FAMILIAR


    Entre el 28 y el 30 de Noviembre la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal ha organizado en Guadarrama (Madrid) las XXXIII Jornadas de Delegados de Pastoral Familiar y Movimientos y Asociaciones Familiares con diferentes ponencias que han desarrollado el tema “Los desafíos pastorales sobre la familia en el contexto de la evangelización”. Tres matrimonios y el Delegado Episcopal para la Familia y Vida de nuestras Diócesis han asistido a dicho encuentro en el que los ponentes, además, han referido profusamente su experiencia en el reciente Sínodo sobre la Familia, en el que algunos de ellos han participado.

    Abrió las jornadas Monseñor D. Mario Iceta, obispo de Bilbao y presidente de la Subcomisión de Familia y Defensa de la Vida, que cedió la palabra a Monseñor Fernando Sebastián, arzobispo emérito de Pamplona y Tudela, que desarrolló su ponencia sobre “Un sínodo para la familia”.

    En la intensa jornada del sábado, 29 de Noviembre, D. Alfonso Fernández Benito, sacerdote incardinado en la diócesis de Toledo y participante del Sínodo como auditor experto, habló sobre “Procreación responsable en el Sínodo: apertura a la vida desde sus fuentes y educación de los hijos” y Dª. María Lacalle Noriega, directora del Centro de Estudios sobre la Familia del Instituto de Investigaciones Sociales y Económicas de la Universidad Francisco de Vitoria y secretaria general de la Sociedad Española de bioética y biojurídica, también participante en el Síndodo, disertó sobre “Comunicar el Evangelio de la familia hoy”. Los asistentes dispusieron de un tiempo de trabajo en grupos en el que reflexionaron sobre la cuestión “¿Cuál es el desafío fundamental de la familia?”, que posteriormente se puso en común. El día concluyó con la ponencia de D. Juan José Pérez-Soba, Doctor en Teología en Matrimonio y Familia por el Pontificio Insituto Juan pablo II para los estudios de matrimonio y Familia, “La familia, camino de la Iglesia en la perspectiva del Sínodo de los Obispos”.

                El domingo, 30 de Noviembre, Monseñor D. Vincenzo Paglia, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia, transmitió su experiencia en el Sínodo con la ponencia “El Evangelio de la familia después de la Asamblea del Sínodo Extraordinario”, tras la que Monseñor D. Mario Iceta clausuró las Jornadas.

     

                En estas jornadas D. Carlos Simón, Subsecretario del Pontificio Consejo para la Familia, presentó el programa del próximo Encuentro Mundial de las Familias, que se celebrará en Filadelfia, entre el 22 y el 27 de Septiembre de 2015. La catequesis preparatoria de este encuentro, con el título “El amor es nuestra misión. La familia plenamente viva” se encontrará disponible desde mediados de este mes de diciembre en el sitio del encuentro, www.worldmeeting2015.org


     
     
     
     

     

    miércoles, 10 de diciembre de 2014

    Sábado 13 de Diciembre a las 12:00 h. Marcha Solidaria. Plaza de la Constitución de Jaén


    El Movimiento Cultural Cristiano, entre otros, te invitan a que te sumes a las más de 30 marchas solidarias organizadas durante el mes de diciembre, en España e Iberoamérica, para llevar a la calle la voz de los empobrecidos y plantear que el hambre y todos estos atentados contra la vida pueden desaparecer si existiera voluntad política para ello. La marchas solidarias por la justicia en Navidad se enmarcan dentro de la campaña por la Justicia en las Relaciones Norte-Sur contra las causas del hambre, el paro y la Esclavitud Infantil. No podemos olvidar que cada día más de 100.000 personas mueren de hambre, la mitad son niños; "el hambre es el principal problema político de la Humanidad".

     


    Más de 2.500 millones de personas en el mundo viven con menos de 1,50 euros al día. El 90% de la población mundial dispone del 17% de la riqueza. El mundo ha conmemorado este año la caída de un muro que dividía Europa, pero en estos 25 últimos años el Norte enriquecido ha levantado miles de kilómetros de muros y alambradas en las fronteras con los países empobrecidos. Es poner vallas a los empobrecidos. Y en estas fronteras encuentran muerte y violencia millones de migrantes que cada día intentan cruzar en Centroamérica, Melilla, el Estrecho, Lampedusa... En plena reorganización del sistema económico imperialista (a eso lo llaman “crisis”), ha aumentado la riqueza de la humanidad, pero se ha multiplicado también el hambre y la brecha entre enriquecidos y empobrecidos. El 10% más rico posee un 83% de la riqueza total. La riqueza de las 3 fortunas más grandes del mundo equivale al PIB de los 48 países más pobres.

    Este próximo año, en el 2015, llegaremos a la fecha propuesta por la ONU para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y podemos constatar que han sido y están siendo un arma contra los empobrecidos, presentando a éstos como responsables de la injusticia que padecen. Fundamentalmente lo que ocultan es el robo del Norte al Sur. El robo de los poderosos a los débiles. Además, la ONU, en vez de acabar con el hambre, que es su primer deber, pretende exterminar a los hambrientos llamando al aborto y al negocio de la contracepción “salud sexual y reproductiva”. Así lo certifican más de 2.000 millones de niños abortados en el mundo en los últimos 25 años.

     

    El Movimiento Cultural Cristiano está denunciado y luchando contra las causas del Hambre, del Paro y de la Esclavitud Infantil desde hace más de 25 años. Gritamos con contundencia que estamos ante una auténtica guerra de los poderosos contra los débiles. En todos estos años venimos afirmando que seguirá existiendo HAMBRE mientras no se luche asociadamente contra las causas que lo provocan:

    •Mientras se den unas relaciones económicas dominadas por los poderosos: las transnacionales, los grandes organismos financieros (FMI, BM, OMC).

    •Mientras el comercio internacional esté basado en el lucro, la esclavitud de los niños y adultos y el expolio de los recursos de todo tipo en beneficio de una minoría.

    •Mientras se produzca un monopolio científico técnico que excluye a la mayoría de la población.

    •Mientras la organización financiera internacional favorezca la especulación y la usura.

    •Y mientras los grandes organismos internacionales (ONU, UNICEF, OIT), que no son democráticos, sigan sirviendo de cómplices a los poderosos.

    Estamos aquí para decir que ya es hora de un cambio radical, de un programa político y un comportamiento político fundamentalmente moral.

     

    Por ello te invitamos a que te sumes el próximo sábado 13 de Diciembre a las 12:00 h. a la Marcha Solidaria que partirá desde la Plaza de la Constitución de Jaén , para llevar a la calle la voz de los empobrecidos y plantear que el hambre y todos estos atentados contra la vida pueden desaparecer si existiera voluntad política para ello.

    martes, 9 de diciembre de 2014

    Pregón de la Familia de la parroquia de San Félix de Valois de Jaén


    Queridos amigos, un año más el equipo de Pastoral Familiar de la parroquia de S. Félix de Valois, para destacar y celebrar la Fiesta de la Sagrada Familia ha programado para el viernes 12 de diciembre a las ocho de la tarde el séptimo Pregón de la Familia
    Contaremos con la presencia del Rvdo. Sr. D. José López Chica que nos acercará a la casa de Nazaret.
     
     
     




     Estamos todos invitados.

    lunes, 24 de noviembre de 2014

    Carta Pastoral: Valor de toda vida humana.


     
     
    Queridos fieles diocesanos:

         1. Los cristianos debemos testimoniar en toda ocasión que el respeto a la vida es la primera justicia en el ser humano. Para quienes tenemos el don de la fe, esto se convierte en un imperativo inderogable. Estamos llamados, en todo tiempo y lugar, a ser “profetas” de esta verdad, que jamás podemos permitir que se elimine o manipule.

         El nacimiento de un niño o de una niña, sean cuales sean sus circunstancias, es un verdadero don de Dios, una bendición del cielo. Todo ser humano, por pequeño e indefenso que sea, es un ser creado “a imagen y semejanza de Dios” (Gen 1, 27). Tiene derecho a vivir. La muerte no puede prevalecer sobre la vida. La convicción de la recta razón, y la certeza en la fe de que la vida del ser humano, desde su concepción hasta su muerte natural, pertenece a Dios y no a los hombres, le confiere un carácter sagrado y esa dignidad personal que suscita un profundo respeto, para no poder disponer nadie de ella, sino apoyarla y tutelarla.

         2. Durante este fin de semana se han organizado diversos actos por numerosos colectivos de ciudadanos que levantarán su voz en Madrid y en otras ciudades de España a favor de la vida humana. Somos no pocos los que nos unimos a esa voz con el fin de exaltar el amor generoso y creativo entre el varón y la mujer, y a estrechar nuestras manos para dar respuestas generosas y concretas a cuantos necesiten de nuestro apoyo para promover y defender la vida como don de Dios que es.

         La raíz última de todos los ataques a la vida humana es la pérdida de Dios. Cuando Este desaparece, también lo hace la dignidad de la vida humana. Su sacralidad intocable se revela e ilumina a la luz de la creación del hombre y la mujer a imagen y semejanza de Dios. Sólo en Él aparece el fundamento metafísico de su dignidad humana, y el valor de una vida débil, en personas disminuidas y no productivas, o de los enfermos sin esperanza de cura.

         3. Leamos con atención las palabras que aparecen sobre esta verdad en la Exhortación Apostólica del Papa Francisco “Evangelii gaudium” donde afirma con máxima claridad que, entre los débiles que la Iglesia quiere cuidar con predilección, “están también los niños por nacer, que son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana en orden a hacer con ellos lo que se quiera, quitándoles la vida y promoviendo legislaciones para que nadie pueda impedirlo” (n. 213).

         No se trata, sostiene el Papa asimismo, de una postura ideológica, oscurantista y conservadora, sino que está íntimamente ligada a la defensa de cualquier ser humano, siempre sagrado e inviolable en cualquier situación y en cada etapa de su desarrollo. Que nadie espere, añade “que la Iglesia cambie su postura sobre esta cuestión, pues no es un asunto sujeto a supuestas reformas o modernizaciones” (Cf. Eg 213 y 214).

         4. Hemos de comprender, sin embargo, y acoger con inmensa misericordia a quienes han pasado por situaciones de tanto dolor y soledad.

         El mismo Pontífice comenta, en ese Documento, que: “es verdad que hemos hecho poco para acompañar adecuadamente a las mujeres que se encuentran en situaciones tan duras, donde el aborto se les presenta como una rápida solución a sus profundas angustias, particularmente cuando la vida que crece en ellas han surgido como producto de una violación o en un contexto de extrema pobreza” (EG 214)

         En nuestra Diócesis de Jaén se inauguró el curso pasado el Proyecto “Raquel” para responder a estas situaciones; durante este año se ha inaugurado otro lugar de acogida “Casa Besana”, dependiendo de Cáritas Diocesana, y son igualmente conocidas las instituciones que ya venían desde años atrás prestando estos servicios como el “Centro de Orientación Familiar (C.O.F.)”,  la “Casa de Acogida Santa Mª Rosa Molás” de las Hermanas de Ntra. Sra. de la Consolación en Linares, “Redmadre” y la “Plataforma de Ayuda a la Mujer Embaraza” creada en 2010 [1].

         Es tarea de todos dar respuestas concretas a tales situaciones, y, como cristianos, ser coherentes con la verdad en la defensa de la vida e quienes la tutelan desde los poderes públicos.

         Con mi bendición y afecto en el Señor.

    + Ramón del Hoyo López

          Obispo de Jaén

     

    [1] Para cualquier consulta o información en esta materia no duden en dirigirse a estas direcciones:

    C.O.F., C/ San Clemente, 1 - 3º F, 23001 Jaén. Tfno.: 953.235.223

    PROYECTO RAQUEL, C/ San Clemente, 1 - 3º F, 23001 Jaén. Tfno.: 639 854 330

    REDMADRE, Tfno.: 902.188.989 / 608.195.063

    PLATAFORMA DE AYUDA A LA MUJER EMBARAZADA, Tfno. 659.516.354